- Pese a que era obligatoria desde el año pasado, ya no bastará mostrar su solicitud para acceder al país
El gobierno de Reino Unido ha endurecido sus criterios de acceso al país haciendo obligatorio contar con su Electronic Travel Authorization (ETA) para acceder al país. Esta medida, en vigor desde el 25 de febrero, cambia la normativa aplicada hasta ahora, que solo exigía haber solicitado la autorización para acceder al país. La puesta en marcha de la ETA tuvo lugar el pasado 2 de abril de 2025.
De esta manera, los turistas que quieran visitar Reino Unido deberán cerciorarse de tener en su poder la autorización aprobada para poder entrar al país.
Están obligados a contar con dicha autorización todos los ciudadanos españoles y demás residentes en la Unión Europea, incluyendo bebés y niños, que quieran acceder al país para estancias de corta duración, así como los que necesiten hacer escala en Reino Unido y tengan que recoger el equipaje o pasar de nuevo el control fronterizo.
Con el cambio actual, las aerolíneas deberán comprobar previamente al embarque si el visitante tiene aprobado el ETA para permitirle acceder al vuelo. No obstante, contar con la autorización no garantiza el acceso al país, siendo necesario pasar el control de fronteras a la llegada al país.
La solicitud del ETA tiene un precio de 16 libras (18,35 euros al cambio) y tiene una validez de dos años o hasta la caducidad del pasaporte, lo que suceda antes. Desde que se presenta la solicitud, lo habitual es que se autorice la entrada al país en cuestión de minutos, pero puede demorarse hasta los tres días laborales.
La solicitud se realiza o mediante la aplicación oficial de ETA o a través de la web del Gobierno británico. Además, aquellos turistas que ya hayan solicitado la autorización en el pasado podrán desde ahora saber si su permiso sigue estando en vigor y cuál es su caducidad a través de un nuevo espacio habilitado por la administración británica.
Artículo publicado originalmente por agenttravel.es

