Los viajes de negocios dejarán de ser vistos como un simple gasto en 2026 para consolidarse como una herramienta estratégica clave para el crecimiento empresarial. Las compañías, especialmente las de tamaño medio, están transformando sus políticas de desplazamiento en palancas de ingresos, retención de talento y fortalecimiento de la cultura corporativa. Estas son las cinco tendencias que definirán el próximo año.
1. De la obligación a la estrategia: el viaje como ventaja competitiva
En 2026, las empresas líderes tratarán los viajes de negocios como tratan el marketing o la I+D: con planificación, métricas y enfoque en el retorno de inversión (ROI). Las organizaciones exitosas están adoptando estrategias basadas en datos, sustituyendo los desplazamientos improvisados por viajes estructurados y medibles. Reuniones agrupadas por regiones, agendas alineadas con ferias comerciales e integración con CRM permitirán demostrar que cada euro invertido en viajes genera múltiples oportunidades de negocio.
2. Modelo híbrido primero: equilibrio entre lo virtual y lo presencial
El futuro no será ni completamente digital ni totalmente presencial. El enfoque hybrid-first se impondrá, combinando videoconferencias para el seguimiento y alineación, con encuentros físicos reservados para decisiones críticas y construcción de confianza. Este modelo permitirá reducir el volumen de viajes entre un 30 % y un 50 %, al tiempo que mejora la calidad de las relaciones profesionales. Las TMCs y los equipos de movilidad interna ya están desarrollando herramientas que optimizan esta combinación y comparan costes y emisiones de CO₂.
3. Flexibilidad radical como nuevo estándar
La rigidez en tarifas y cambios será cosa del pasado. En 2026, las plataformas de reservas ofrecerán una combinación de tarifas negociadas con precios de mercado en tiempo real, cambios gratuitos o de bajo coste y sistemas de créditos en lugar de cancelaciones tradicionales. Las empresas adoptarán presupuestos dinámicos de viaje, capaces de ajustarse en tiempo real con mínima burocracia. El resultado: menor estrés para los empleados, mayor control financiero y una organización más ágil.
4. La inteligencia artificial se hace cargo de lo rutinario
La IA asumirá hasta el 80 % de las tareas operativas: verificación de políticas, recomendaciones personalizadas de hoteles, alertas de visados y automatización de gastos. Sin embargo, los asesores de viaje humanos seguirán siendo imprescindibles cuando surjan situaciones complejas, como interrupciones por desastres naturales o cambios críticos de última hora. El modelo ganador será el de “alta tecnología + alto contacto”, donde la IA gestiona lo previsible y los expertos humanos resuelven los escenarios más delicados.
5. La sostenibilidad pasa de ser opcional a imprescindible
Con la plena aplicación de la CSRD de la Unión Europea, las emisiones de Alcance 3 vinculadas a los viajes corporativos estarán bajo un escrutinio más riguroso. En 2026, gestionar y reducir la huella de carbono será una cuestión de cumplimiento normativo y también de ventaja competitiva. Las empresas priorizarán el tren frente a vuelos de corta distancia, seleccionarán hoteles con políticas verdes y, cuando sea inevitable, invertirán en compensaciones de alta calidad. Las plataformas de viaje comenzarán a mostrar “puntuaciones verdes” junto a los precios, y los empleados valorarán cada vez más a los empleadores comprometidos con un modelo de viaje sostenible.
Artículo publicado originalmente por caribbeannewsdigital.com


