- El visitante actual es más transversal en cuanto a edad y motivaciones, con una reducción de la edad media y una mayor diversidad de intereses
El turismo religioso mueve alrededor de 300 millones de viajeros en todo el mundo y genera cerca de 15.000 millones de euros, mientras que en España representa aproximadamente el 9 % del PIB turístico nacional. Además, los españoles realizan cada año entre 17 y 20 millones de viajes vinculados de alguna forma a motivaciones religiosas, según recoge el informe “Turismo Religioso en España. Un viaje al interior de un segmento en transformación”, elaborado por Observatur.
El estudio sitúa a Andalucía como uno de los grandes destinos internacionales de referencia dentro de este segmento turístico, gracias a su riqueza patrimonial, sus tradiciones religiosas, sus rutas culturales y sus celebraciones históricas. El informe, presentado con la colaboración de Turismo y Deporte de Andalucía e IAG7 Viajes, pone de relieve el trabajo realizado por la comunidad autónoma para estructurar y fortalecer esta oferta mediante inversiones y acciones de promoción.
La directora general de Promoción y Fomento del Turismo y la Hostelería, Gemma del Corral, destacó durante la presentación que el turismo religioso mantiene una fuerte conexión con la fe, la tradición y el patrimonio, aunque evoluciona hacia nuevas formas de viajar y experimentar los destinos. Según explicó, actualmente conviven viajeros motivados por la espiritualidad con otros interesados principalmente en la cultura, la historia, el arte o el patrimonio.
El informe también refleja un cambio progresivo en el perfil del viajero de turismo religioso. El visitante actual es más transversal en cuanto a edad y motivaciones, con una reducción de la edad media y una mayor diversidad de intereses. Cada vez son más los turistas que combinan experiencias vinculadas a la fe con propuestas relacionadas con el bienestar, la cultura o el descubrimiento patrimonial.
España, destino clave
En este contexto, Andalucía destaca por contar con un importante patrimonio sacro y numerosas manifestaciones culturales ligadas a la religiosidad popular. Del Corral recordó que este patrimonio forma parte de la identidad cotidiana de los municipios y subrayó la necesidad de gestionar estos recursos de forma sensible, preservando su autenticidad y evitando que pierdan el valor que los hace únicos.
El estudio señala además que España ocupa una posición privilegiada dentro del turismo religioso internacional, situándose en el pódium mundial junto a Roma y Tierra Santa. Sin embargo, también identifica retos pendientes como una mayor coordinación entre administraciones, Iglesia y empresas privadas, así como la necesidad de avanzar en la profesionalización del sector y en una estrategia conjunta bajo la marca España.
Entre las principales líneas de trabajo propuestas destacan la creación de una oferta más estructurada y comercializable, la mejora del relato y de la experiencia turística, el desarrollo de productos adaptados a nuevos perfiles de viajeros y una apuesta decidida por la internacionalización, la sostenibilidad y la colaboración público-privada. El objetivo es consolidar el turismo religioso como un segmento con identidad propia y un importante potencial de crecimiento para los próximos años.
Artículo publicado originalmente por nexotur.com


