- El paso al horario de invierno no ahorra electricidad por sí solo y se recomienda reajustar los sistemas manuales de climatización, termostatos y domótica
El próximo cambio de hora en España se llevará a cabo en la madrugada del sábado 24 al domingo 25 de octubre de 2026, momento en que el país abandonará el horario de verano para entrar oficialmente en el de invierno. A las 03:00 horas en la Península y Baleares los relojes deberán retrasarse a las 02:00, mientras que en Canarias la modificación se realizará a las 02:00 para fijar la 01:00. La medida responde a una normativa de la Unión Europea orientada a coordinar operativas compartidas como los transportes y la actividad comercial. De momento, este calendario se mantiene fijado de forma unificada hasta el año 2031.
«Cambiar la hora no se traduce automáticamente en un determinado ahorro de electricidad»
Aunque la costumbre de mover las agujas nació ligada al aprovechamiento de la luz natural, su impacto real en el consumo actual es muy limitado y varía según el clima, la ubicación y los hábitos de cada inmueble, según explican los expertos en energía. La compañía eléctrica Endesa aclara en su blog que «cambiar la hora no se traduce automáticamente en un determinado ahorro de electricidad». Desde la empresa explican que la eficiencia no llega de forma automática, sino que requiere revisar las instalaciones para acoplar el gasto energético a las nuevas horas de luz.
Para los hoteles y demás establecimientos abiertos al público, este ajuste horario representa una oportunidad práctica para adaptar sus rutinas operativas. Mientras los dispositivos conectados a internet se actualizan solos, la maquinaria analógica y los sistemas de control de las dependencias exigen un ajuste manual para evitar desajustes en el servicio.
A la hora de poner a punto los equipos, se aconseja prestar atención en los siguientes puntos clave:
- Calefacción y climatización: revisar los horarios programados para ajustarlos a la presencia real de clientes y trabajadores.
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Termostatos: verificar la hora registrada y reajustar los tramos de funcionamiento.
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Enchufes y temporizadores: comprobar las horas de encendido en las zonas comunes y las áreas internas del edificio.
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Electrodomésticos programables: controlar cualquier función temporizada que dependa de una hora exacta.
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Sistemas domóticos: adecuar las automatizaciones de luces, persianas o climatización para aprovechar mejor la luz natural de las mañanas.
La revisión de estos equipos resulta especialmente útil ante un cambio de rutinas en el que amanece más temprano, pero las tardes se acortan de forma notable desde el primer día.
La Comisión Europea propuso eliminar estos cambios horarios estacionales en 2018, pero a falta de un acuerdo definitivo entre los Estados miembros de la UE, el sistema actual de momento se mantiene sin cambios hasta 2031.
Artículo publicado originalmente por hosteltur.com


