- Bilbao confirma que el futuro de la movilidad corporativa pasa por combinar tecnología, previsión y servicio
El desayuno de trabajo de AEGVE celebrado esta semana en Bilbao volvió a demostrar el valor que tiene reunir a los principales actores de la movilidad y los viajes corporativos para compartir experiencias, analizar tendencias y debatir sobre los retos que ya están marcando el futuro del sector.
La jornada permitió constatar que nos encontramos en un momento de profunda transformación. La digitalización, la inteligencia artificial, las nuevas plataformas de distribución y los modelos de autogestión están modificando la forma en la que empresas y viajeros interactúan con los proveedores. Sin embargo, una de las conclusiones más relevantes del encuentro fue que, a medida que aumenta la tecnología, también crece la importancia de aquellos elementos que aportan valor humano, conocimiento y capacidad de respuesta.
Uno de los aspectos más debatidos fue la necesidad de trabajar con una mayor previsión. La anticipación en las reservas continúa siendo uno de los principales factores para optimizar costes, acceder a mejores tarifas y garantizar disponibilidad. En un entorno marcado por la subida generalizada de precios y la creciente presión sobre la capacidad de determinados servicios, la planificación vuelve a convertirse en una herramienta estratégica para las organizaciones.
En este sentido, los asistentes coincidieron en la importancia de contar con políticas de viaje claras, actualizadas y alineadas con la realidad operativa de cada compañía. La correcta parametrización de los sistemas y procesos permite facilitar el cumplimiento de dichas políticas sin renunciar a la flexibilidad necesaria para adaptarse a situaciones concretas. La tecnología debe ayudar a ordenar y simplificar la gestión, pero siempre respondiendo a las necesidades reales de las empresas y de sus viajeros.
También se analizó cómo está evolucionando el modelo de gestión de los viajes corporativos. La creciente personalización de los servicios exige comprender mejor los comportamientos y preferencias de los usuarios, ofreciendo experiencias más adaptadas a cada perfil de viajero. Sin embargo, esta personalización no debe limitarse únicamente a la tecnología. La parte humana sigue siendo determinante para interpretar necesidades, gestionar excepciones y acompañar al viajero cuando la situación lo requiere.
Precisamente, uno de los mensajes que más consenso generó durante la jornada fue que “no pasa nada hasta que pasa”. Cuando un viaje transcurre según lo previsto, la tecnología y los procesos automatizados funcionan con eficacia. Sin embargo, es en los momentos complejos cuando emerge el verdadero valor del servicio. Incidencias operativas, cancelaciones, cambios de última hora o situaciones imprevistas ponen de manifiesto la importancia de contar con proveedores capaces de reaccionar con rapidez y ofrecer soluciones efectivas.
En el ámbito aéreo y hotelero se debatió sobre la evolución de las tarifas flexibles, la gestión de cambios y cancelaciones, así como sobre la necesidad de reforzar los protocolos de seguridad y control. Aspectos como la correcta identificación del viajero mediante códigos corporativos, la actualización permanente de los listados de viajeros o la trazabilidad de las reservas adquieren una importancia creciente en un contexto donde la seguridad y el deber de protección de las empresas son cada vez más relevantes.
La principal conclusión de la jornada fue clara: el éxito de la movilidad corporativa del futuro no dependerá únicamente de la tecnología o de la automatización de procesos. Dependerá de la capacidad de combinar previsión, personalización, adaptabilidad y servicio. De entender que cada organización tiene necesidades diferentes y que el proveedor adecuado no es necesariamente el que ofrece más herramientas, sino el que mejor es capaz de acompañar al cliente en la consecución de sus objetivos.
Desde AEGVE seguiremos impulsando espacios de encuentro como el de Bilbao, convencidos de que compartir experiencias, generar conocimiento y fomentar el diálogo entre profesionales constituye la mejor forma de afrontar los desafíos de un sector en constante evolución.



